He estado haciendo fotos
desde hace ya diez años…

 

Ha sido increíble estar en un mundo rodeado en donde las emociones se convierten en recuerdos visuales


Gracias por interesarte en saber más sobre mí y quién está detrás de la cámara, esto es una breve autobiografía y también lo que significa la fotografía de Bodas para mí.


Soy de Lázaro Cárdenas, Michoacán, y empecé a hacer fotografía desde que era niña, impulsada por ver a mi papá con sus cámaras y tiliches (ya que él es ingeniero y tiene todo un cajón lleno de cables, circuitos etc). A veces lo contrataban para hacer fotos de bodas y veía que llegaba con centros de mesas, algunos eran muñecas y por eso quería acompañarlo para traérmelos creyendo que todos serían muñecas, además de ver los vestidos de las novias.

Ahora resido en Querétaro, México,
teniendo la posibilidad de moverme a cualquier parte del país o el mundo para ir a capturar tu boda.

Actualmente mi trabajo se destaca principalmente en Retrato Editorial y la Fotografía de Bodas, ambas partes las disfruto mucho, en las Bodas es ir al mundo de los matices con las emociones en un sólo día, llorar y reír mientras documento uno de los momentos más especiales para todos los involucrados. Me gusta estar atenta de todo lo que está sucediendo, cómo la están pasando todos al momento de ser testigos del enlace.

Soy fotógrafa de bodas porque me encanta estar cerca de esa energía que se vive en un día de boda, siempre es diferente y único. Además, algo que disfruto en la fotografía de bodas es que constantemente estoy ejercitando mi ojo, es decir, en una boda suceden tantos cambios de luz y acciones que no vuelven a suceder, que como fotógrafo te permite siempre estar puliendo las técnicas y crecer.

A lo largo del camino he tenido muchas aventuras al fotografiar parejas, historias de todo tipo, cómo fue la propuesta de matrimonio, cómo se conocieron, las miradas de las que soy testigo lo cuentan todo. Me encanta escuchar historias de amor. Hemos cruzado carreteras y parado a la mitad a hacer una foto, subir la montaña, incluso cruzado un arroyo, despertando temprano para encontrar el amanecer y su hora naranja, viendo el horizonte en la playa o el frío intenso en el bosque…

¿Cuál será la próxima?

Alexia Mercado